29/9/15

COOKE: EL HOMBRE QUE LE DISCUTIA A PERON por Norberto Galasso





Se cumplen hoy 46 años del fallecimiento de John William Cooke, una de las principales figuras del movimiento nacional en el siglo XX. Mucho podría hablarse sobre él, sobre su espíritu revolucionario, su coraje a prueba de balas, su crítica a la burocracia, su amistad con el "El Che", su singular condición de intelectual capaz de meterse, armas en la mano, en los conflictos de junio del 55 y en el de playa Girón en la Cuba, de 1961, de su militancia permanente y de su alto valor intelectual a veces no reconocido. Mucho también de su concepción acerca de la vida y la muerte que lo llevó –hace medio siglo– a donar sus órganos, hecho inusual en aquellos años. Así también acerca de su porfiado proyecto de construir una izquierda nacional dentro del gran movimiento nacional y prever el armado de una dirección revolucionaria que remplazase al General cuando este abandonase este mundo. 




Pero más allá de todo esto, Cooke tuvo una peculiaridad que no cultivaron los hombres más calificados del peronismo de aquel tiempo (sólo quizás Arturo Jauretche), que consistió en discutirle, mano a mano, al jefe del movimiento, en puntualizar sus disidencias y marcarle los peligros de ignorar el futuro. En este sentido, sus cartas con Perón constituyen una cantera riquísima de enseñanzas. En ellas, Cooke se adelantó a plantear problemas que aún hoy acosan a la militancia peronista, a disipar incertidumbres, a evitar malentendidos y equívocos. Hoy, cuando en los corrillos y mesas de café se discute qué tiene Massa de peronista, cuál es el peronismo que se arrogan algunos punteros de Macri, hasta dónde llega el peronismo de Scioli o peor aún, cómo pudo Menem aplicar el Consenso de Washington, en nombre del peronismo, para destruir todo aquello que había concretado Perón, está presente "El Bebe", "El Gordo" Cooke. 
Desde allá lejos –desde medio siglo atrás–, resuenan sus palabras al conductor: "Somos peronistas porque está Perón. Cuando Perón no esté, ¿que significará ser peronista? Cada uno dará su respuesta propia y esas respuestas no nos unirán, sino que nos separarán. Tal vez nos encontremos en los homenajes recordatorios, pero entre un partidario de las 'conciliaciones' que propugnan los obispos y un revolucionario, no hay campo de entendimiento: estamos en diferentes barricadas y como la lucha es muy aguda, no nos saludaremos como caballeros medievales sino que nos degollaremos, como corresponde a enemigos irreconciliables." Sólo Cooke se atrevió a advertirle a Perón que era mortal y que era necesario definir posiciones claramente para evitar que enmascarándose en las banderas peronistas, apareciesen los liberales retrógrados porque: "Si usted no ha hecho un pacto con el Diablo y como me temo, sigue siendo mortal, cuando usted desaparezca también desaparecerá el movimiento peronista, porque no se ha dado ni la estructura ni la ideología capaces de cumplir las tareas en la nueva era que ya estamos viviendo. No soy pesimista en exceso. Veo ese proceso como fatal pero no como inevitable. Fatal si seguimos con un jefe revolucionario y una masa revolucionaria, pero con direcciones conservadoras y apegadas –aunque declaren lo contrario– a los valores y procedimientos de la vieja política."
Sólo Cooke –peleando con los Matera, los Tecera del Franco, los Cafiero– se atrevió a advertirle al Jefe, que había que depurar al movimiento de los oportunistas, de los tránsfugas, de los obsecuentes. Frente al enorme potencial del movimiento, sostuvo  vigorosamente que el "peronismo es el hecho maldito del país burgués", que "no es un partido de la burguesía ni una alienación de la clase trabajadora tal como la concibe un izquierdismo pueril. Fue el más alto nivel de conciencia a que llegó la clase trabajadora argentina. Hemos sido formidables en la rebeldía, la resistencia, la protesta, pero no hemos conseguido ir más allá porque, como alguna vez lo definimos –con gran indignación de los adoradores de mitos y de fetiches– seguimos siendo, como Movimiento, un gigante invertebrado y miope." Estas definiciones se incorporarán luego al lenguaje común de la política argentina, pues ellas definen las dos caras del movimiento: "El peronismo es el hecho maldito de la política del país burgués… El Peronismo es, como movimiento, un gigante invertebrado y miope."
"Concuerdo –le dirá Perón más de una vez– con sus excelentes juicios… Todo es consecuencia de los desmesurados apetitos de los que anhelan vender la liebre antes de cazarla." Pero "El Bebe" no dejará de contestarle: "…Mis argumentos, desgraciadamente, no tienen efecto; usted procede en forma muy diferente a la que yo preconizo y a veces, en forma totalmente antitética."
Pero, si echamos de nuestras filas a los obispos, a los generales, a los empresarios –le responderá Perón– ellos se fortalecerán en la derecha y nosotros seremos muy pocos para combatirlos. Y ahí reside la polémica que todavía nos debemos, aquello que en las cartas cruzadas entre Perón y Cooke quedó sin definir porque "El Bebe" se murió muy joven y porque el viejo General intentó reeditar el 45 cuando, merced a su táctica inteligente, logró regresar, pero ya muy enfermo y en una Argentina distinta a la de aquella del 17 de octubre.
Esa discusión está todavía pendiente, especialmente cuando hay tanto liberal conservador que esconde su viejo pelaje gorila, pero hay que saldarla porque se trata de la Argentina que queremos y cómo llegar a construirla, aquello que en última instancia ambicionaban tanto Perón como Cooke.

Fuente: Diario Tiempo Argentino, Norberto galazo.
Para el Ateneo Arturo Jauretche

13/9/15

RECORDANDO EL NEFASTO 6 DE SEPTIEMBRE DE 1930








 La historia es pasado, presente y futuro.


Se cumplió un nuevo aniversario de aquel nefasto 6 de Septiembre de 1930, en que fue derrocado Hipólito Yrigoyen.
Aquel gobierno que había expresado a partir de 1916, el avance de las clases medias incorporadas a la vida política, a través del sufragio secreto había formulado y llevado a la practica también una política exterior soberana y latinoamericanista, al tiempo que había facilitado la renovación educacional dando apoyó a la reforma universitaria.
Hacia 1930, ese radicalismo que nada tiene que ver con el de hoy, (salvo honrosas excepciones) intentaba sancionar la ley de nacionalización del petróleo y negociaba un convenio comercial con la Unión Soviética, cuando las fuerzas oligárquicas se conjugaron para arrinconarlo y voltearlo. El golpe del 30, tuvo “olor a petróleo”. Debemos recordar que junto a los generales fascistas, (Uriburu) se movían entre bambalinas los generales seudodemocráticos (Justo, entre otros) mas los hombres del nacionalismo reaccionario, como Carlos Ibarguren y Sánchez Sorondo, liberales oligárquicos como Leopoldo Melo al que se sumaba el viejo tronco Socialista como en la actualidad la historia se repite, a veces como drama y otras como tragedia.
Los defensores de la democracia en abstracto complotaban el funcionamiento de la autentica democracia, cuando esta se expresa a través de un caudillo popular, que toca sus privilegios económicos en detrimento de las mayorías populares lo derrocan.


Los argentinos parecen haber asumido hoy que “Nunca mas” han de producirse experiencias cívico-militares que reprimen al pueblo, destruyen el aparato productivo y endeudan al país en el exterior. Pero también esta llegando el momento de recapacitar y discutir acerca de que la democracia no se reduce a la discusión parlamentaria y las periódicas elecciones, sino a un autentico gobierno del pueblo y para el pueblo con democracia participativa, capaz de dar respuesta a los problemas sociales y económicos, defender nuestros recursos como país soberano e impulsarlos hacia una Argentina mas justa y solidaria. Yrigoyen fue, en nuestra historia, uno de los tantos que intento recorrer ese camino enfrentando “al régimen falaz y descreído”. ¿Pasa lo mismo hoy con ese Movimiento Nacional centenario?¿ Se doblo y se rompió. Por eso, su derrocamiento debe recordarse como una página negra de nuestra historia – ¿de que grieta me hablan los neoliberales? Si la vienen fomentando desde los orígenes mismos de nuestra nacionalidad.

Nelson R Coronel, para el Ateneo Arturo Jauretche

31/8/15

EL CINISMO OPOSITOR


Lo que va de ayer a hoy comunicado: el cinismo opositor.

Mire y escuche quien habla de fraude, la nueva Unión Democrática (Macri, Sanz,) también de esta nueva alianza, hay repercusiones chacabuquenses. Massa y Stolbizer amenazan con incorporarse, ganas no le faltan, son la continuidad más acabada de la ideología neoliberal y los reyes del fraude en historia Argentina. Quien no recuerda la década infame y el voto cantado de la oligarquía conservadora cuya máxima expresión hoy es Macri, aun así pedimos y exigimos la apertura de las 42 urnas impugnadas, y las que sean necesarias o todas, ninguna duda debe caber sobre la legitimidad del comicio tucumano. Como explicar que uno de los incendiarios de urna detenido es afiliado de Cambiemos. No pasara lo mismo con la denuncia que Macri hizo de fraude en Santa Fe, que pidió apertura de las urnas y las mismas demostraron sin equívocos que el ganador era Miguel Lifschitz.
Como decía Yrigoyen, “el régimen descreído y falaz” hoy expresado en esta nueva Unión Democrática avizorando el triunfo del campo Nacional y Popular y asociado a los grandes medios comunicacionales, miente miente que algo queda (La Nación, Clarín, y sus 200 sucursales) que no hace mucho expresaba el periodista estrella del grupo, Lanata, que en sus buenos tiempos, difundía y afirmaba como estos medios cipayos carcomían, embrutecían y lavaban el cerebro de los argentinos. Hoy lo hacen nuevamente.
Queremos también a través de estas breves líneas, expresar nuestro repudio y condena a la injustificada e innecesaria represión policial, ante todo esto digamos basta de cinismo opositor.

Nelson R Coronel, para el Ateneo Arturo Jauretche

15/8/15

EL SAN MARTÍN POLÉMICO



La historia es pasado, presente y futuro: El abrazo de Kirchner y Chávez, revivió las ideas y las acciones de San Martín y Bolívar.

Para este 17 de Agosto, hablaremos del autentico San Martín, no el San Martín del bronce y la historia mitrista, el era un general de la Patria Grande Latinoamericana –como Bolívar- eran dos caras de una misma moneda, que lucho por su liberación y su unificación, como asimismo por los derechos del pueblo, tal cual lo había aprendido de la Revolución Francesa de 1789 y de la Revolución democrática española de 1808 contra el absolutismo. Por eso también cuando esa revolución española se hallaba casi derrotada, decide pasar al Río de la Plata. No lo hace porque percibiera el llamado de su “Corrientes natal”, como aducen los mitristas, sino para luchar por la misma Revolución democrática en America, revolución que enfrenta, no a la España democrática, (por eso hay españoles en la Junta de Mayo), sino al absolutismo español, es decir al mismo enemigo reaccionario, el mundo viejo contra el cual él se ha manifestado en España, (la inquisición, la jerarquía eclesiásticas, los nobles, sus privilegios, etc.).

En America entronca con los revolucionarios democráticos, cuyo proyecto no es la Representación de los Hacendados para entregarnos a Gran Bretaña, como pretende el mitrismo, sino el plan de operaciones de Mariano Moreno y el programa de la Asamblea del año XIII.
La Revolución para San Martín no es meramente argentina, sino de la Patria Grande.
 “Usted sabe que yo no soy de ningún partido. Me equivoco, soy del Partido americano”, sostiene en una carta y coloca todo su esfuerzo en la campaña libertadora hacia Chile y Perú. Por esa razón arma un ejército argentino-chileno que cruza la cordillera, no con la bandera argentina, sino con la bandera de los Andes. Y ello implica que San Martín desobedezca la orden del Director Supremo para que abandone la campaña libertadora y se dirija al litoral a aniquilar las montoneras. Por la misma razón, la expedición al Perú se sostiene con financiación chilena y San Martín se convierte en General chileno y peruano. Con posterioridad a Guayaquil, San Martín mantiene su posición en defensa de la causa del pueblo hispanoamericano. De allí su oposición a la política de Rivadavia, expresión de los intereses de la burguesía comercial del puerto, aliada al capital ingles y sus intereses. Este enfrentamiento lo conduce al destierro; y hallándose en Londres, en 1825, después de un altercado personal con Rivadavia, sus amigos apenas logran disuadirlo de su proyecto de retarlo a duelo. Esta posición, similar a la adoptada respecto al Primer Triunvirato, influido también por Rivadavia, prueba su antagonismo con los intereses británicos.

Asimismo las denuncias en Europa, formuladas por San Martín al producirse en 1838 y 1845 las agresiones a la Confederación por parte de Francia e Inglaterra, ratifican su consecuente defensa de la soberanía.

Lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar a su patria”. Esta frase, bien le cabria a muchos políticos cipayos de la actualidad.

San Martín, es por sobre todo, un hombre de la Patria Grande Latinoamericana, cuya lucha excede largamente las historias estrechas de las Patrias chicas y solo resulta compresible a la luz de una historia de la America Latina, Nación fragmentada cuyo destino reside en su liberación y unificación.

Nelson Coronel para el Ateneo Arturo Jauretche


5/8/15

DE ANGELELLI AL PAPA FRANCISCO




Hay dos iglesias, la DEVOCIONAL, la formal, la del rezo y la del COMPROMISO ético y social. Monseñor Enrique Angelelli asesinado el 4 de Agosto de 1976, pertenecía a esta última aunque no dejaba de rezar. También yendo a la actualidad de qué vale que nuestro Papa Francisco hable y accione sobre los grandes problemas de la humanidad, si nosotros los creyentes, no actuamos en consecuencia.

Volviendo a Monseñor Angelelli debemos decir que por ese entonces en 1976, el país transitaba los años más duros de su historia, los imborrables días de la tortura y muerte realizadas por el proceso Cívico Militar. Monseñor Angelelli que había nacido en Córdoba en 1922, se desempeño en su ciudad natal como obispo auxiliar, donde dio acabadas muestras de su compromiso activo con los más humildes.
Como resultaba “molesto” para muchos sectores, se lo traslado a La Rioja, donde se pensaba –craso error- que su acción pasaría inadvertida. En 1968 fue nombrado Obispo y en su primer mensaje expreso claramente su pensamiento al decir: “Tengo un oído en el Evangelio y otro en el pueblo”. De allí en adelante se convirtió en el líder de un poderoso movimiento que intentaba reivindicar los derechos de los más desamparados.

Recorrió la provincia palmo a palmo hablando con la gente, se comunico a través de la radio y, sin quedarse en la simple denuncia, propuso la organización de cooperativas agrarias, la creación de sindicatos y llevo adelante una dura campaña contra el juego, pidiendo que se pusiera “mas esfuerzo en la justa repartición de los bienes, que en pensar en hacer loterías y casinos”.

Se lo llamo marxista y guerrillero y fue acusado ante el Vaticano, pero el Papa Pablo VI le ratifico su confianza.
Cuando la dictadura se adueño del país, Angelelli denuncio la violencia que se había convertido en una costumbre cotidiana y se entrevisto con los miembros de la Junta, sin obtener respuesta. Pero su suerte ya estaba echada. En Julio de 1976, los sacerdotes Juan de Dios Murias y Gabriel Longueville fueron asesinados y el obispo, después de reclamar inútilmente la investigación de los crímenes, consiguió reunir datos precisos que identificaban a los criminales. Viajó para denunciarlos, llevando sus nombres en una carpeta, pero su auto fue interceptado por otro en el que viajaba un grupo cívico-militar. Angelelli fue muerto a golpes en la nuca, la carpeta desapareció y se trato de fraguar un accidente. Y aunque sus asesinos luego fueron identificados, el crimen continua impune. Hay que decir que en ese entonces, gran parte de la jerarquía católica y otros credos religiosos, hicieron poco y nada para esclarecer este crimen. Tuvieron que venir Néstor y Cristina para que la Verdad, Justicia y Memoria reinara nuevamente sobre nuestra patria.

Nelson Coronel para el Ateneo Arturo Jauretche

24/7/15

EVITA: UNA PASIÓN QUE MANTIENE SU VIGENCIA



“Presentí que la lucha, el agudo enfrentamiento contra el opresor y sus victimas no podía cesar, si no se imponían definitivamente los oprimidos, concluyendo con la explotación del hombre por el hombre” 
Eva Perón.

Solo conociendo en profundidad las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales en el que Evita desarrolla su lucha pueden ser comprendidas en su totalidad su predica y su acción.
Eva Perón venia desde lo más profundo del pueblo, abrumada de humillaciones e injurias, marcada por una triple esclavitud: ser argentina en un país sometido por el capital extranjero, ser mujer en un mundo machista, ser pobre en una sociedad manejada por minorías económicamente poderosas.
Desde allí se levanto como un huracán indetenible buscando, no el éxito, sino la dignidad. Inserta en el estallido popular del 17 de Octubre de 1945, irrumpió en los salones, donde se reunían los que solo hacían beneficencia sin romper las cadenas de la opresión, en las reuniones de gala en el Teatro Colon y las embajadas, en los reductos de la clase dominante, no para transar negociados, ni para aportar silencios cómplices, sino para afirmar allí la presencia popular. Se jugo, asimismo, también en la reivindicación de la mujer bregando para convertirla en ciudadana y asegurar plenamente sus derechos, al mismo nivel de los hombres cristalizando así, la larga lucha de otras mujeres que le antecedieron en esta patriada. Fue aun mas allá y se torno en la receptora de todas las inquietudes, sufrimientos y carencias del pueblo, constituyéndose en puente fundamental entre este y el poder político.
Y allí asentó su principal tarea tornándose peligrosa, agitadora, obrerista, subversiva, a los ojos de la reacción. En esa tarea dio su vida, sin vacilación y sin descanso; ofreció su vida consumiéndose envuelta en la bandera de la patria grande.
La venganza de los poderosos fue tremenda, pletorica de odio y llego hasta el secuestro y profanación de su cadáver. Nunca le perdonaron su rebeldía, su audacia frente a la injusticia y la indignidad, se entrego entera a la causa de los desposeídos.
Tenemos lagrimas propias para recordar a nuestros muertos queridos y también músculos propios para abrir un camino nuevo, de superación y júbilo. Y el recuerdo de Eva Perón estará allí, entero, pleno, en toda su dimensión de rebeldía y justicia, en esas jornadas que se viven y las por venir.

Nelson Coronel para el Ateneo Arturo Jauretche